Entrevistamos a Franco Cinelli
“La música me hace sentir que no hay límites. Está en cualquier momento y lugar, y siempre saca lo mejor de mí. Es un tesoro que debemos cuidar.”
Con más de tres décadas vinculado a la música, Franco Cinelli es de esos artistas cuya trayectoria no se explica en hits puntuales, sino en una construcción constante, paciente y profundamente conectada con el dancefloor. Nacido en Rosario (Argentina) en 1978, desde su primer contacto con la música a las 14 años, su recorrido atraviesa desde la influencia temprana del sonido Detroit hasta consolidarse como una de las figuras clave del circuito argentino y una presencia habitual en Europa desde principios de los 2000.
Su evolución nunca ha sido abrupta. Más bien, responde a una lógica orgánica donde el pasado y el presente conviven sin fricción, algo que él mismo reconoce cuando habla de su música como un flujo continuo más que como una ruptura. Esa misma filosofía se traslada a sus sets: largos, narrativos, abiertos a la improvisación y guiados por una lectura fina del contexto.
En plena antesala de una nueva gira europea, con paradas en clubes y festivales que llevaba años queriendo pisar, Cinelli reflexiona sobre su vínculo con la escena global, su conexión casi telepática con Ricardo Villalobos, la importancia de moverse sin perder el centro y una idea que atraviesa toda su carrera: la música no como destino, sino como proceso.
Hola Franco, bienvenido a Mixmag Spain. Estamos muy felices de recibirte en esta edición. Muy pronto empieza tu gira por Europa, ¿cómo estás viviendo este momento previo?
Hola, muchas gracias. Agradezco este espacio para charlar y el interés de parte de ustedes.
Siempre espero con muchas ganas este momento previo a embarcar en un nuevo tour. Europa es un punto muy importante en mi carrera desde el primer viaje que hice, siempre fue y será muy motivador. Así que lo vivo con mucha ilusión.
¿Por dónde vas a estar pinchando? ¿Hay alguna fecha que tenga un significado especial para ti más allá del club o la ciudad?
Para este primer tour del año tenemos fechas como Días De Campo (Valencia), Les Enfants (Barcelona), Club Guesthouse (Bucarest), Bret (Ámsterdam), Unum Festival (Albania), Studio Club (Málaga), Roots Off Sonar (Barcelona) y algunas más que pronto se anunciarán.
Todas son importantes para mí. Siempre es un placer volver a ciudades o clubes donde ya he estado y reencontrarme con amigos. En este tour, además, voy a conocer espacios como Guesthouse o Bret, y el festival Días De Campo, que tenía muchas ganas de visitar.
Una de las cosas que tengo en mi lista de ver antes de morir es tu b2b con Ricardo Villalobos. Dicen que tienen algo casi telepático. ¿Qué ocurre realmente ahí dentro cuando compartís cabina?
Podríamos hablar mucho de esto…
Ricardo siempre fue y será alguien muy especial para mí. Nos conocimos a principios de los 2000 en Santiago de Chile, y ese encuentro marcó un antes y un después en mi carrera y también en lo personal.
Con el tiempo fuimos afianzando la relación y, sin forzar nada, empezaron a surgir las primeras sesiones juntos. Tiene una forma muy particular de transformar la tensión de la cabina en algo relajado, y eso me enseñó mucho.
Siempre hubo respeto y cero egos. Creo que esa es la clave. Todo se construye en tiempo real, sin preparación previa. Ahí es donde aparece la magia.
Hablando de eso… ¿existe la posibilidad real de veros juntos este año por España o todavía es misterio?
Sí, vamos a estar haciendo el closing de verano en Amnesia Ibiza, en la fiesta Pyramid, en formato back-to-back junto a Ricardo y Raresh, como ya lo hicimos anteriormente.
Argentina es un país con una enorme cantidad de talento. Muchos sienten que deben irse para crecer. En tu caso decidiste quedarte. ¿Fue una decisión estratégica, emocional o una forma de resistencia?
No fue algo planeado, se dio de manera natural.
Antes de viajar a Europa ya tenía un camino en Argentina y me sentía cómodo. Siempre me gustó la idea de estar entre ambos lugares, viajar constantemente.
Creo que el artista crece mucho más con el movimiento, conociendo culturas, públicos y escenas distintas. Volver a Argentina después de un tour y compartir lo aprendido es muy motivador.
Al final, lo importante es seguir creciendo, aprendiendo y acumulando experiencia, más allá de dónde estés.
Recuerdo escucharte en Moonpark 2011 junto a Richie Hawtin y Loco Dice. Desde entonces ¿qué cambió en sonido y qué se mantiene intacto?
Es interesante porque no encuentro una diferencia tan grande.
Siento que los sonidos del pasado y del presente están muy conectados.
Lo que cambia es cada presentación. Me gusta improvisar, no seguir un patrón. Cada set es distinto según el contexto: la hora, el público, el espacio…
Me interesa ser ecléctico, moverme entre el house y el techno en distintas formas y construir una narrativa en cada sesión.
¿Puedes contarnos cómo nace el concepto de Psyfunk?
La idea fue crear una plataforma curada según mis gustos, sin restricciones.
No sigue una línea concreta: puedes encontrar ambient, house, dub techno o música experimental.
Los últimos lanzamientos fueron de artistas emergentes como Danny David y Jose Pelaez, y para los 10 años del sello viene un álbum de Nast.T.
Como productor, ¿en qué estás ahora mismo? ¿Hay algo que nos quieras adelantar?
Estoy remodelando mi estudio, así que estoy en un pequeño impasse en producción.
Aun así, siguen saliendo releases que ya estaban terminados, como remixes para Acme Records, Abuelo Negro, Phonogear, Bar Music, y una colaboración con Lucio De Rosa para Savor Music.
¿Qué artistas argentinos sientes que están empujando la escena actualmente?
Jose Pelaez, Guillermo De Caminos, Alan Castro, Ninin, entre muchos otros.
Grabaste un set para nosotros. Sin hacer demasiado spoiler, ¿qué viaje podemos esperar?
Fue grabado en vivo en Perú, en la fiesta Daze.
Refleja muy bien las dinámicas e intensidades que me gusta generar en una sesión, con diferentes momentos y cambios de energía.
Estamos en una era donde la fama puede llegar en meses. ¿Qué riesgos ves en esa velocidad?
La velocidad no tiene nada que ver con construir una carrera.
Esto lleva tiempo, persistencia, pasión, aciertos y frustraciones.
Es una carrera infinita. Los grandes artistas tienen décadas de trayectoria, y eso se construye con trabajo y amor por lo que haces.
Para cerrar: la parte más espiritual de la música. Esa experiencia que te conecta con algo más profundo. ¿Cómo la vives tú?
La música es uno de los lenguajes más antiguos que tenemos.
Siempre fue algo muy importante para mí. La disfruto con respeto, como el primer día.
Me hace sentir que no hay límites. Está en cualquier momento y lugar, y siempre saca lo mejor de mí. Es un tesoro que debemos cuidar.
Gracias Franco, nos vemos muy pronto. Te deseamos lo mejor para lo que viene.
