DJ Nobu detiene su set tras varias interrupciones desde la cabina
El DJ japonés explicó que varias personas tocaron sus USB, intentaron abrazarlo para hacerse fotos y le apuntaron con la linterna del móvil.
Los límites entre público y artista volvieron a quedar en cuestión el pasado sábado en Ginebra, donde DJ Nobu decidió detener momentáneamente su set después de sufrir varias interrupciones desde la cabina. Según explicó posteriormente el propio DJ en sus stories, varias personas se acercaron hasta su espacio de trabajo, tocaron sus USB, intentaron abrazarlo para hacerse fotos y le apuntaron directamente con la linterna de sus teléfonos.
El gesto fue sencillo: bajar el fader y dejar la pista en silencio. Según explicó Nobu, era la primera vez que vivía una situación de este tipo en sus 25 años de carrera. Más allá de la reacción puntual, la decisión puso de manifiesto una cuestión que forma parte de una conversación cada vez más habitual dentro de la cultura de club: dónde termina la cercanía con el artista y cuándo comienza la invasión de su espacio.
La cabina forma parte de la experiencia de una noche, pero también es el lugar de trabajo del DJ. Tocar los equipos, acercarse físicamente durante una mezcla o interrumpir de forma constante para pedir una fotografía puede afectar directamente a la concentración y al desarrollo del set. En este caso, las interrupciones fueron suficientes para que Nobu optara por parar la música.
La cuestión no pasa únicamente por hacerse una foto. También tiene que ver con qué ocurre cuando documentar el momento empieza a competir con la propia experiencia de vivirlo.
