Un estudio revela que el 40% de la música publicada en julio muestra signos de haber sido creada con IA
La herramienta de detección de SubmitHub analizó más de un millón de lanzamientos
Un nuevo estudio de SubmitHub revela que casi el 40% de la música publicada globalmente el pasado mes de julio mostró signos de haber sido creada con inteligencia artificial.
El estudio, que analizó más de un millón de lanzamientos mediante el detector de IA de la plataforma, encontró que el 23,2% de esas canciones fueron generadas íntegramente por IA. A esto se suma un 15,3% adicional que presentaba señales de audio generado por IA pero "modificado o procesado" posteriormente por humanos, lo que eleva al 40% el total de música publicada en julio con algún grado de intervención de inteligencia artificial.
SubmitHub, una plataforma que permite a los usuarios enviar su música a playlists y blogs, presentó su herramienta de detección, SH Labs, el pasado mes de junio, con el objetivo de visibilizar lo que califica como un "problema de divulgación" creciente en la industria. El fundador de la plataforma, Jason Grishkoff, defiende que el camino a seguir pasa por la transparencia, de forma que el público pueda decidir por sí mismo si quiere escuchar música generada con IA, siempre que cuente con la información necesaria para tomar esa decisión.
Los datos recopilados por SubmitHub también muestran que, de los artistas cuya música fue identificada como generada con IA a lo largo de este año, un 31% afirmó no haber utilizado ninguna herramienta de inteligencia artificial al ser consultados por la plataforma.
La herramienta de detección es utilizada actualmente por plataformas como Bandcamp y Traxsource para identificar el uso de IA en la producción musical, así como por GEMA, la sociedad de gestión de derechos de autor alemana que recientemente ganó un caso judicial histórico contra la plataforma de generación musical por IA Suno. La sentencia, dictada en julio, determinó que Suno no tenía derecho a utilizar el catálogo representado por GEMA para entrenar sus modelos de IA, y que la compañía había vulnerado tanto la legislación alemana como la estadounidense en materia de propiedad intelectual.
