Suno admite haber utilizado música de YouTube para entrenar sus modelos de IA
La compañía de generación musical ha reconocido en un documento judicial que utilizó datos de audio procedentes de YouTube para desarrollar sus modelos de inteligencia artificial
Suno, una de las principales plataformas de generación musical mediante inteligencia artificial, ha reconocido en un documento presentado ante los tribunales que utilizó música procedente de YouTube como parte de los datos empleados para entrenar sus modelos. La admisión aparece en una nueva documentación judicial analizada por Music Business Worldwide.
La revelación vuelve a poner en el centro del debate la procedencia de los datos utilizados para desarrollar herramientas capaces de generar canciones mediante inteligencia artificial. La cuestión ha sido uno de los principales puntos de conflicto entre las compañías de IA y la industria musical, especialmente por el uso de grabaciones protegidas por derechos de autor sin autorización de sus titulares.
Suno ya se ha enfrentado a acciones legales relacionadas con el entrenamiento de sus modelos. En 2024, las principales compañías discográficas estadounidenses demandaron a Suno y Udio, acusándolas de utilizar grabaciones protegidas por copyright para entrenar sus sistemas. El caso abrió una de las grandes batallas legales sobre los límites del uso de música protegida en el desarrollo de inteligencia artificial generativa.
La admisión sobre YouTube llega, además, en un momento especialmente significativo para Suno. La compañía acaba de presentar su nueva generación de modelos, Suno v6, desarrollada bajo acuerdos con compañías como Warner Music Group, BMG y Believe. A diferencia de sus modelos anteriores, esta nueva etapa incorpora música licenciada y plantea una relación más directa entre la inteligencia artificial y los titulares de derechos.
Estos acuerdos apuntan hacia un posible cambio de modelo para la industria: pasar de la utilización de grandes cantidades de música como material de entrenamiento sin acuerdos previos a sistemas basados en licencias y participación de los artistas. Suno ha presentado esta nueva fase como una vía para que los creadores puedan participar y obtener ingresos derivados del uso de sus obras en herramientas de IA.
Sin embargo, el reconocimiento del uso de audio procedente de YouTube vuelve a plantear preguntas sobre qué música fue utilizada, bajo qué condiciones y hasta qué punto los artistas y titulares de derechos tuvieron conocimiento o dieron su consentimiento.
El debate está lejos de cerrarse. Mientras las grandes compañías musicales comienzan a negociar acuerdos con las empresas de inteligencia artificial, nuevos litigios siguen poniendo a prueba los límites legales de estas tecnologías. En las últimas semanas, por ejemplo, varios músicos han presentado una nueva demanda contra Suno por permitir la generación de canciones que, según los demandantes, pueden imitar la identidad y el estilo de artistas concretos.
La utilización de música protegida para entrenar sistemas de IA se ha convertido así en una de las cuestiones centrales del futuro de la creación musical. Y mientras Suno avanza hacia un modelo basado en contenido licenciado, la procedencia de los datos que dieron forma a sus primeras generaciones de modelos continúa generando interrogantes.
