Operación subterránea en Creamfields: la policía desentierra un botín de drogas previo a la apertura del festival
Las fuerzas de seguridad británicas despliegan inspecciones con perros y georradares en el recinto de Daresbury, descubriendo cientos de dosis y tanques de gas enterrados intencionadamente semanas antes del evento.
La logística del narcotráfico a gran escala en los macrofestivales de Reino Unido ha sumado un nuevo capítulo de infiltración previa. A escasos días de que más de 80.000 asistentes desembarquen en el predio de Daresbury (Cheshire) para la edición 2026 de Creamfields, la Policía de Cheshire desenterró un importante cargamento de sustancias ilícitas oculto a metros bajo tierra en los campos donde se levantan los escenarios.
La redada, ejecutada por escuadrones especializados durante los barridos de seguridad previos al montaje completo, reveló bolsas selladas con grandes cantidades de pastillas de MDMA, éxtasis y ketamina, acompañadas por un lote de más de 204 cilindros de óxido nitroso (gas de la risa).
Lejos del hermetismo institucional, la Policía de Cheshire ironizó públicamente sobre el hallazgo lanzando un aviso a los involucrados: "Cualquiera que haya enterrado una mochila o bolso en el recinto y quiera recuperarlo, le invitamos a ponerse en contacto con nosotros; estamos deseando hablar con ellos".
El operativo pone de manifiesto la creciente sofisticación y audacia de las redes de distribución en los grandes festivales británicos, donde la presión policial en los accesos principales ha derivado en tácticas de infiltración previa al armado de infraestructuras.
