Entrevistamos a Psyk
Non Series cumple 15 años fuera de tendencias
Psyk es de esos artistas que han sabido mantenerse en el tiempo con un trabajo excepcional. Los primeros tracks que empecé a escuchar de él y de su sello Non Series —hace ya casi 15 años— acabaron siendo una fuente de inspiración para mí. Hoy, Manuel sigue más vigente que nunca, con un techno que se ha convertido en una firma propia: crudo, profundo e hipnótico, lejos del ruido pasajero y más cerca de una búsqueda constante.
Desde Madrid, Manuel Anós ha construido una trayectoria sólida que cruza el club, el estudio y la composición audiovisual sin perder coherencia. Con una base clásica y una obsesión clara por el detalle, su universo se ha ido expandiendo hacia el cine, la moda y el diseño sonoro, mientras Non Series celebra quince años reafirmando una identidad que nunca ha necesitado seguir tendencias para mantenerse relevante.
En esta conversación hablamos sobre la evolución de su sonido, el presente del sello, su rutina entre familia y máquinas, el papel del hardware en tiempos dominados por la inteligencia artificial y el estado actual de una escena techno cada vez más ecléctica.
Bienvenido, Manuel. ¿Cómo estás?, ¿cómo empezó este 2026 para ti?
Hola, gracias por la invitación. Muy bien, me tomé dos semanas tranquilas para pasar tiempo en familia y desconectar un poco, y ya estoy de vuelta viajando de nuevo y pasando tiempo en el estudio. Este año va a ser intenso a nivel laboral, con muchos proyectos y fechas, pero tengo muchas ganas de todo lo que viene.
Tu sello cumple 15 años este 2026 y ya vas camino de las más de 90 referencias, algo que destaca no solo por el número, sino también por la consistencia y calidad musical.
Mirando atrás, ¿cómo describirías la evolución de tu sonido durante estos años? ¿Sientes que hay un “antes y después” claro en tu música?
Sin duda, ha habido una evolución. Es algo lógico cuando llevas tantos años tocando, seleccionando música y trabajando en el estudio. La experiencia es un grado tanto a nivel técnico como a nivel estético, y eso se nota con el tiempo. Siempre he tendido a inclinarme hacia un techno minimalista, pero creo que en los últimos años he dado con el sonido que más me representa y que define claramente la identidad del sello. Ha sido un proceso largo en el que también han influido enormemente todos los artistas que han pasado por el catálogo. Cada referencia ha ido aportando matices hasta construir lo que es a día de hoy.
¿Hacia dónde crees que se dirige ahora el proyecto? ¿Tienes planes especiales para este aniversario?
El proyecto no tiene grandes pretensiones más allá de seguir siendo fiel a su identidad y aportar música de calidad a la escena. No me interesa crecer por crecer, sino mantener una línea coherente y cuidada. Para celebrar los 15 años estamos preparando un proyecto importante que verá la luz a finales de año, del que pronto daré más información. Será algo diferente y especial.
Se percibe que tanto tu proyecto artístico como el sello se sostienen sobre una filosofía muy marcada. A estas alturas de tu carrera, ¿cómo te ves a ti mismo? ¿Qué te imaginabas hace 15 años?
Hace 15 años no tenía una idea clara de hasta dónde podía llegar todo esto. Simplemente quería hacer música, publicar mis discos y pinchar todo lo posible. Nunca imaginé que el sello tendría este recorrido ni que se convertiría en una parte tan central de mi vida. Mirando atrás, me siento muy agradecido y orgulloso.
El uso de la inteligencia artificial está cambiando rápidamente muchos paradigmas, también dentro del arte. Puede abrir puertas a territorios creativos nuevos… o matar la improvisación por el camino. Mirando al futuro cercano, ¿crees que estos avances pueden ayudarnos como sociedad?
Creo que —como toda herramienta potente— tiene un enorme potencial, pero también muchos riesgos. Personalmente, lo veo como una oportunidad para reivindicar lo humano, lo imperfecto y lo orgánico. Para mí, ahí el hardware juega un papel fundamental. Trabajar con máquinas, manipular el sonido de forma física y asumir el error forma parte del proceso creativo. Creo que en el futuro, tener una voz propia y un enfoque personal tendrá mucho valor.
¿Cómo es tu rutina hoy en día? ¿Cuánto tiempo dedicas a la música y cómo organizas ese equilibrio entre estudio, shows y gestión del sello?
Trabajo principalmente por las mañanas entre semana, ya que por las tardes estoy con mis hijos y mi mujer, y me resulta muy complicado concentrarme a esas horas. Intento también sacar algo de tiempo para hacer deporte y mantener cierto equilibrio.
Ahora mismo estoy muy implicado en proyectos paralelos de composición que me absorben bastante tiempo, así que intento organizarme por bloques y encajar semanas centradas en una cosa u otra. Aun así, siempre marco en el calendario mis objetivos anuales, que suelen ser mi disco en Non Series y las colaboraciones con Fernando (Orbe) que puedan surgir.
¿Sueles producir todo en hardware o también utilizas herramientas digitales? Recomiéndanos máquinas o plugins que hoy sientas imprescindibles en tus tracks.
Para techno suelo trabajar casi todo en hardware, salvo muchos de los efectos, sobre todo de dinámica. Me resulta una manera de trabajar mucho más cómoda porque trabajo de pie, de forma activa, y me permite experimentar de manera tangible con las máquinas. Disfruto mucho más el proceso así. Luego, a la hora de secuenciar, editar y mezclar, trabajo en el ordenador, lo que me da más flexibilidad para realizar cambios tanto en el sonido como en la estructura del tema. Algunos de los plugins o marcas que más utilizo son: Valhalla, Oxford y Eventide para reverbs, Soundtoys Decapitator y PA Black Box para distorsión, Fab Filter ProQ3 para Eq y Unfiltered Audio para efectos de tiempo.
Has estado actuando bastante en formato live junto a Orbe con presentaciones en festivales como Draaimolen. ¿Cómo nace vuestra conexión musical? Cuéntanos más sobre este proyecto conjunto.
Nos conocemos desde hace mucho, pero fue hace unos diez años cuando nuestro amigo Fabio (Ater Cosmo) nos unió para editar un vinilo en el sello de su tienda. Me pidió remezclar dos temas originales de Fernando y, a partir de ahí, surgió todo. Creo que congeniamos muy bien tanto a nivel personal como profesional. Los dos hemos apostado siempre por un sonido alejado de las modas, teniendo muy claro lo que nos gusta y el camino que queremos seguir. Creo que, con el tiempo, la gente valora mucho esa honestidad.
Sabemos que muy pronto lanzaréis un álbum juntos. ¿Puedes adelantarnos algo sobre ese material?
Saldrá a mediados o finales de marzo y es un proyecto ambicioso donde queremos mostrar de forma amplia nuestro universo sonoro. Es un trabajo muy enfocado a la pista, pero también con un componente narrativo y muy en la línea de nuestros directos.
¿Cómo es hoy tu relación con Madrid y con la escena local? ¿Sientes que la ciudad sigue influyendo en tu música?
Madrid ha cambiado mucho en los últimos años. He visto cerrar muchos de mis clubes y fiestas favoritas, y aquella época de oferta casi ilimitada en el centro ya no existe. Aun así, se percibe un relevo generacional interesante. La gente que venía del hard trance, el rave, o más recientemente, del hardgroove, se está inclinando poco a poco hacia nuestro sonido. Ahora tocamos por primera vez en la fiesta Laster, que es un claro reflejo de lo que escucha la gente joven en la ciudad, y creo que representa bien ese cambio.
¿Cómo ves el estado actual de la escena techno? ¿Qué cosas crees que evolucionaron y qué te gustaría cambiar?
Creo que la escena está en un momento bastante sano. Es muy ecléctica, con una oferta enorme y variada tanto en festivales como en clubes. A nivel técnico se ha evolucionado muchísimo, especialmente en sonido y producción, y eso es de agradecer a la hora de tocar.
También me parece también positivo que la prohibición de móviles en muchos clubes se haya consolidado, porque ayuda a recuperar la esencia del baile y la inmersión en la música.
Creo que hay mucho camino por recorrer todavía, sobre todo a la hora de arriesgar en programación y no depender quizá tanto de las tendencias, pero en general, veo un panorama muy mejorado.
