Entrevistamos a Manu Sánchez
DJ, promotor y production manager a la vez: cómo se sostiene una triple identidad dentro de la industria.
Detrás de algunos de los proyectos más consolidados de la música electrónica en Mallorca se encuentra una figura que ha sabido combinar distintas facetas dentro de la industria. DJ, promotor y responsable de producción, ha participado activamente en el crecimiento de Danzû y, más recientemente, en el desarrollo de OverClub, un espacio que en poco tiempo se ha convertido en uno de los nuevos referentes de la isla. Hablamos sobre la evolución de la escena mallorquina, los retos de construir una cultura de club local y la visión que impulsa sus proyectos.
Danzû lleva casi una década siendo la marca de música electrónica de referencia en Mallorca. Tú mismo dices que todavía no habéis llegado al punto que os gustaría. ¿Cuál es ese techo que aún no habéis tocado?
Para mí es importante no tener techo, y que el equipo sienta lo mismo. Seguir evolucionando constantemente y seguir aportando nuestro granito de arena a la escena sin que la gente de Mallorca tenga la necesidad de salir de la isla para disfrutar de grandes artistas de la música electrónica.
OverClub es un proyecto que ha aterrizado hace poco en la isla, pero que en este tiempo se ha convertido en un auténtico éxito, tanto por sus características técnicas como por su programación, que va del hard techno al techno o al house. Para quien no lo conozca, ¿qué es OverClub exactamente y por qué ahora?
OverClub es la suma de un equipo con más de 20 años de experiencia dentro de la industria, donde cada uno aporta lo que mejor sabe hacer. Para nosotros, este proyecto llega en el mejor momento a nivel de equipo y como nuevo reto.
OverClub se presenta como un espacio inclusivo donde la pista manda. En un mercado como Mallorca, donde el turismo lo condiciona todo, ¿cómo trabajáis para construir durante todo el año una cultura de club local y auténtica?
Llevamos muchos años trabajando con el público local, llegando a ellos de diferente manera, con diferentes estilos. Eso no quiere decir que el turismo no tenga lugar en nuestro club, para nada; al contrario. Es más, cada vez tenemos mucho más turismo que viene a conocer nuestro nuevo club, pero es verdad que nuestro cliente principal es el local y eso también nos permite poder trabajar durante todo el año. Tenemos claro que lo de aquí se tiene que cuidar.
¿Qué tiene que pasar en una noche en OverClub para que tú, como responsable del proyecto, te vayas a casa satisfecho?
Felicidad, risas, abrazos, besos… Cuando veo eso, soy feliz. Me doy por satisfecho cuando veo a la gente pasárselo bien independientemente del estilo de música que esté sonando. OverClub tiene que ser un “refugio” donde, por lo menos mientras estés ahí dentro, todo lo demás no te importe.
Llevas tres roles simultáneos: artista, promotor y production manager. ¿Cuál de los tres te da más satisfacción y cuál te quita más el sueño?
Me siento cómodo y me gustan todos los roles. He ido formándome y creciendo simultáneamente por igual. Imagino que, al haber sido algo natural, hace que disfrute de ellos.
Como DJ en tus propios eventos, has reconocido que a veces hay conflicto de intereses. ¿Puedes contarnos una situación concreta en la que tuvieras que elegir entre el artista y el promotor que llevas dentro?
La pregunta es buena, ya que cada vez veo más al “DJ” que se hace “promotor” porque, si no, no lo llaman o no le dan el posicionamiento en el cartel que a él le gustaría. En mi caso, creo que nunca he tenido ese conflicto de intereses. Creo que siempre he sabido cuál es mi posición en los line ups, sin egos, sin querer aparentar más. Esto es clave para que, sobre todo, te valoren y te respeten.
¿Qué le dirías a alguien que quiere hacer lo mismo que tú, pero que empieza desde cero en una ciudad sin escena?
Crear tu propia comunidad y que la gente que forme esa comunidad crea en lo que haces. Nunca les mientas, no los engañes y, sobre todo, no les falles. Ese es mi mejor consejo.
El proceso de booking es uno de los pilares de todo lo que hacéis. ¿Qué valoras más al elegir un artista: el nombre, el sonido o el momento de su carrera?
En una industria donde va todo tan rápido es difícil decirte en qué me fijo a la hora de bookear. Hace años te diría que la música, la manera de actuar, pero hoy en día son muchos factores los que tienes que tener en cuenta. Tampoco te puedes fijar solamente en los seguidores, ya que eso puede estar “trucado”. En resumen, te diría que yo todavía intento que mi oído haga de guía a la hora de bookear, sobre todo a la hora de encontrar nuevos talentos.
Llevas años defendiendo que Mallorca puede plantar cara a Ibiza como destino de música electrónica. ¿Sientes que ese objetivo ya es una realidad o la brecha sigue siendo grande?
Cada vez estamos más cerca, pero todavía nos queda mucho por trabajar, sobre todo a la hora de apoyar a artistas emergentes. Nos sigue costando pagar una entrada por un artista que no es tan reconocido. Pero, repito, creo que ahora mismo estamos en el mejor momento y que la línea de trabajo es la correcta.
Si pudieras traer a cualquier artista del mundo para una noche única en OverClub, ¿quién sería?
Ni me lo pienso, Laurent Garnier
