Entrevistamos a: Malóne Morez
Entre el groove de Miami y la energía de Ibiza, Malóne Morez redefine su identidad artística mientras construye comunidad con WHYNOTUS y proyecta su visión hacia una residencia propia en la isla.
Después de años de crecimiento constante dentro de la escena house internacional, el artista estadounidense inicia una nueva etapa bajo el nombre de Malóne Morez, un cambio que no llega únicamente desde lo estético, sino desde una evolución personal y artística mucho más profunda. Entre residencias en Miami, veranos eternos en Ibiza, giras por Europa y el crecimiento de WHYNOTUS (su sello y plataforma creativa), Morez se encuentra en uno de los momentos más sólidos y ambiciosos de su carrera.
Su sonido respira groove, cultura club y una sensibilidad muy ligada a la pista de baile, pero también a la construcción de comunidad y a una visión del clubbing que todavía conserva algo humano en medio de una escena cada vez más acelerada. Desde sus noches infinitas en Space Miami hasta su reciente remix del clásico “Fired Up” para el 30 aniversario de Nervous Records, Malóne Morez representa a una generación de artistas capaces de moverse entre el underground y una proyección global sin perder identidad.
Para nuestra portada #28 de junio, hablamos con él sobre Ibiza, Miami, evolución artística, producción musical, comunidad, WHYNOTUS y el gran objetivo que todavía persigue: construir su propia residencia en la isla más icónica de la música electrónica.
Vienes de unos años de muchísimo crecimiento y ahora además arrancas una nueva etapa bajo el nombre de Malóne Morez. ¿Qué representa realmente este cambio para ti? ¿Sientes que también cambia tu manera de entender la música y el proyecto artístico?
Es algo que llevaba tiempo queriendo hacer. A medida que fui creciendo como artista y también como persona, sentí muchos cambios internos respecto a la música y mi carrera. Después de pasar mi primera temporada completa viviendo en Ibiza junto a mi familia el verano pasado, entendí mucho más claramente qué tipo de artista quería ser, qué música quería hacer y qué tipo de fiestas quería tocar. Y, sobre todo, hacia dónde quería llevar WHYNOTUS, tanto como sello como proyecto.
Este verano vuelves a Europa con una agenda bastante intensa. ¿Cómo estás viviendo esta nueva etapa de tours? ¿Hay alguna ciudad o club con el que hayas conectado especialmente en los últimos años?
Esta es mi época favorita del año. Los veranos de gira por Europa son algo único. La cultura, la historia, el público… todo eso me inspira muchísimo como artista y me da una energía nueva que necesito constantemente. Uno de los recuerdos más especiales que siempre tengo presente fue mi primer set en la main room de Fabric London. El sonido, la atmósfera, la historia que tiene esa sala… fue increíble. E Ibiza siempre será especial para mí. Poder tocar por primera vez en Pacha el verano pasado, en el closing de la primera residencia de Blond:ish, es algo que nunca voy a olvidar.
Ibiza sigue siendo una parte importante de tu historia cada verano. Después de tantos años tocando en la isla, ¿cómo percibes su evolución? ¿Crees que todavía conserva espacios donde la cultura de club sigue siendo auténtica?
La perspectiva es muy importante. Cada persona vive y siente las cosas de manera distinta. Para mí, Ibiza siempre va a tener algo mágico y especial. Cada año tengo más ganas de volver. Las fiestas mejoran, los sets mejoran, y lo más importante es que cada temporada me llevo algo nuevo conmigo. Descubro nuevas partes de mí como artista. Evolucionar constantemente es algo fundamental en cualquier industria, especialmente en la música house.
Miami parece haber tenido una influencia fuerte en tu identidad artística. ¿Qué tiene esa ciudad que marcó tanto tu visión musical y estética?
Miami es una de las ciudades más especiales del mundo. La energía, la mezcla cultural, la gente que llega de todas partes… tiene algo eléctrico. Tuve la suerte de crecer viendo DJs increíbles muchísimo antes de dedicarme profesionalmente a esto. Antes de ser DJ era un raver total (risas). Pasé noches enteras en Space viendo sets de diez horas, estudiando cómo leer una pista. Luego, cuando me convertí en residente del club, sentí una evolución enorme como artista. Desde opening sets de cinco horas hasta cierres empezando a las ocho de la mañana, todo eso me preparó para cualquier situación y moldeó muchísimo mi sonido.
Desde fuera, Miami tiene una mezcla muy particular entre cultura latina, nightlife americana y groove. ¿Cómo aparece eso en tu música?
Totalmente. Todas esas influencias están presentes en mi música y en mi manera de pinchar. Todo gira alrededor del groove. Una de las mejores cosas que me dicen cuando toco en otros países es: “Sentí que estaba en Space” o “Nos encanta esa vibra Miami”. Me hace sentir orgulloso representar esa energía y mantenerme fiel a mis raíces.
También has estado muy conectado con la escena española. ¿Qué crees que España hace especialmente bien a nivel club culture?
El público. Sin duda. La pasión que tiene la gente aquí por la música electrónica es increíble. Aman bailar, forman parte de esa cultura de verdad. Y eso para un DJ es súper especial. Además, el público español entiende y respeta algo que en muchos sitios se ha perdido: el valor de un buen opening set.
Acabas de lanzar el remix del 30 aniversario de “Fired Up” en Nervous Records. ¿Cómo fue enfrentarte a un clásico tan importante?
La idea surgió literalmente en la cocina de un amigo durante Thanksgiving. Edgar V, que es amigo mío y además uno de los residentes originales de Space hace más de 30 años, me lanzó la idea. Cuando vi que el track original era de 1996, visualicé inmediatamente todo: hacer un remix oficial y celebrarlo con una fiesta en Space. Y acabó ocurriendo exactamente así. Oscar G siempre me apoyó mucho y quería asegurarme de que el remix estuviese a la altura. Cuando se lo enseñé, le encantó. Después se lo enviamos a Nervous y conectaron desde el primer momento. Estoy muy orgulloso de todo el proceso.
Nervous tiene un peso histórico enorme dentro del house. ¿Qué significa formar parte de ese legado?
Siempre es especial lanzar música en sellos históricos, pero Nervous tiene algo distinto. Es un sello con muchísimo legado y cultura detrás. Lo más bonito de este release es que además estamos haciendo una fiesta colaborativa WHYNOTUS x Nervous en Space justo una semana después del lanzamiento. Todo se alineó de una manera muy natural.
WHYNOTUS ya parece mucho más que un sello o una serie de eventos. ¿Cómo nació realmente?
Siempre quise tener una plataforma propia para lanzar música bajo mis propios términos. Y dentro del house, las fiestas siempre terminan siendo una parte fundamental del crecimiento de un sello. WHYNOTUS nació como un espacio para mostrar artistas de todo el mundo y construir experiencias reales alrededor de la música. Ver cómo creció tan rápido y cómo la gente conectó con el proyecto fue algo muy fuerte.
Hoy muchos artistas hablan de “crear comunidad”, pero en WHYNOTUS parece existir una intención real detrás.
Para mí siempre fue importante apoyar la escena local y dar oportunidades a nuevos artistas. Eso es clave. Poder invitar DJs emergentes a tocar por primera vez en Space durante nuestros showcases fue muy especial. Todos los artistas que participan sienten que forman parte de una familia y de un movimiento real. Así es como se construye algo duradero.
Hablemos del estudio. ¿Cómo produces actualmente?
Hoy mi proceso es bastante híbrido, aunque cada vez trabajo más en digital desde mi home studio. Cuando te acostumbras a tu espacio, las ideas empiezan a salir mucho más fluidas. Aunque sigo disfrutando muchísimo entrar en estudios más grandes y colaborar con vocalistas o compositores. Esa parte humana y colaborativa es probablemente lo que más disfruto de hacer música.
Tus tracks tienen muchísimo foco en la energía y el groove, pero también en los detalles y las atmósferas. ¿Cuando produces piensas más en el club o en la emoción?
Ese equilibrio es uno de los mayores desafíos actualmente. La manera en la que la gente consume música cambió muchísimo. Es importante hacer música para el club y la pista de baile, pero también crear tracks que puedan conectar fuera de ahí. Intento mantener siempre el groove, aunque a veces acercándome un poco más a algo más emocional o accesible sin perder identidad.
¿Cómo haces para mantener tu identidad en una escena cada vez más rápida y homogénea?
Hay que saber adaptarse sin perder quién eres. Las tendencias cambian rapidísimo y las redes sociales aceleran todo aún más. Creo que uno de los mayores retos para cualquier artista hoy es mantenerse fresco sin perder inspiración ni identidad. Yo siempre me consideré estudiante de esta escena. Llevo muchos años viendo cómo aparecen y desaparecen tendencias, así que intento evolucionar sin dejar de ser yo mismo.
Viendo todo lo que has construido hasta ahora, ¿sientes que estás más cerca de la visión que tenías al principio?
Sinceramente, jamás imaginé llegar hasta aquí. Todo esto empezó como un hobby, pinchando con un pequeño controlador en el patio de mis amigos. Y ahora, doce años después, estoy girando por el mundo y tocando en Ibiza. A veces todavía me cuesta creerlo. Pero también siento que estoy en mi mejor momento: haciendo la mejor música de mi vida y sintiéndome más cómodo que nunca detrás de la cabina.
¿Te queda todavía algún gran sueño por cumplir?
Sí. Mi gran objetivo ahora mismo es conseguir una residencia en Ibiza. Quiero llevar WHYNOTUS hasta ese nivel. Para mí significaría muchísimo como artista, curador y label owner. Seguir descubriendo artistas nuevos, construir una comunidad real y convertir WHYNOTUS en una marca global es el gran sueño.
Más allá de las giras, los releases y el crecimiento de WHYNOTUS, lo que realmente transmite Malóne Morez es la sensación de estar viviendo uno de esos momentos donde un artista finalmente entiende quién quiere ser. Hay ambición, sí, pero también una búsqueda muy clara de identidad en una escena que muchas veces parece moverse demasiado rápido.
Entre el groove de Miami, las temporadas eternas en Ibiza y una visión cada vez más definida de comunidad y cultura club, Morez parece haber encontrado ese equilibrio difícil entre evolución y autenticidad. Y aunque todavía persigue el sueño de construir su propia residencia en la isla, da la sensación de que el verdadero viaje recién empieza.
