Entrevistamos a: Laura BCR
La fundadora de On Board Music reflexiona sobre once años construyendo una de las plataformas más influyentes del underground europeo, su vínculo con Barcelona y el futuro de la electrónica.
Han pasado ya más de once años desde que On Board Music nació entre vinilos y ropa en una pequeña tienda de Berlín. Lo que empezó casi como una necesidad de supervivencia entre amigos terminó convirtiéndose en una de las plataformas underground más respetadas de Europa, trabajando junto a artistas como PSYK, Luigi Tozzi, Polygonia y muchos más.
Detrás de todo esto está Laura BCR, una figura clave dentro de la escena actual que, además de liderar el colectivo, también desarrolló una sólida carrera como DJ y productora. Aunque recientemente decidió poner pausa a su faceta como selectora musical, sigue profundamente ligada a la electrónica desde otro lugar: construyendo artistas, desarrollando proyectos y programando festivales con una visión muy personal.
Charlamos con ella sobre los inicios de On Board, su relación con Barcelona, la evolución de la escena electrónica actual y la búsqueda de sonidos profundos, psicodélicos y emocionales que definieron la identidad del proyecto desde el primer día.
Hola Laura, estamos muy felices de tenerte aquí con nosotros. Eres la mente detrás de On Board Music, el sello, agencia y colectivo de fiestas que ahora celebra su 11º aniversario. ¿Puedes contarnos cómo nació esta idea y cómo evolucionó con el paso de los años?
Alrededor de 2013 tenía una tienda de discos y ropa en Berlín junto a otras personas, y muchos de nuestros amigos cercanos eran DJs y productores con muchísimo talento. Algunos de ellos estaban buscando representación y, sinceramente, en esa época estábamos completamente arruinados, así que surgió la idea de crear una agencia de bookings para intentar sostenernos y también ayudarles a tocar más.
Empecé sola en 2015 con quizás ocho artistas, sin grandes nombres, pero sí gente muy talentosa, y todo creció de forma muy orgánica. Desde entonces no he parado: el 95% de mi tiempo en estos últimos años ha estado dedicado a On Board.
Claramente aburrirte no es lo tuyo. Además de llevar todo esto, también eres DJ y productora. ¿Cómo haces para equilibrar el trabajo de agencia, las giras, el DJing y la producción sin perder la cabeza en el proceso?
Cuando trabajas en algo que es básicamente tu pasión, es muy difícil terminar el día a las 17:00. Es una entrega total. Siempre he estado rodeada de música; incluso cuando intenté escapar de ella, volvió a mí. En realidad estudié cine y se suponía que iba a dedicarme a eso, pero no sucedió. Lo intenté y no me gustó.
Todo se construyó de manera orgánica, nunca tuve realmente un plan de negocios, simplemente ocurrió. Llevo tocando música desde los 6 o 7 años. Mi padre tocaba, mi madre tenía una colección de discos y me llevaba a ferias de vinilos. Siempre estuvo dentro de mí.
Pinchar y producir creo que fue lo que me mantuvo cuerda dentro de esta industria. Es un trabajo muy estresante, con presión constante, y especialmente hoy en día, donde todo va tan rápido, como agente tienes que responder constantemente o tus artistas simplemente terminan yéndose a otro lado.
También tengo mis límites. Ya sufrí burnout en el pasado en otro trabajo dentro de la industria musical en Francia. Pero al mismo tiempo, la adrenalina que genera este trabajo es intensísima. Cuando inviertes tanta energía en el proyecto de un artista y ves que finalmente explota, no hay nada más gratificante. Eso es incomparable.
Pero este año tomé una decisión: sentí que ya era suficiente y necesitaba dejar el DJing. Hice muchísimo más de lo que alguna vez imaginé y estoy muy feliz con todo lo que ocurrió, pero necesitaba volver a mis raíces y descansar un poco. Tener más tiempo para mí y recentrarme. Ahora me estoy mudando nuevamente al campo en Francia y estoy muy feliz de haber tomado esa decisión.
El año pasado lanzasteis una preciosa compilación con artistas como Polygonia, Luigi Tozzi, PSYK y muchos más. Me gustaría saber más sobre el proceso de selección musical y el concepto detrás del lanzamiento.
Lanzamos esta compilación el año pasado, en abril, cuando celebrábamos nuestro décimo aniversario. Quería hacer algo que todos pudiéramos recordar, una especie de pequeño manifiesto de On Board y de nuestras inspiraciones.
La mayoría de artistas enviaron música y todo terminó encajando de una manera muy bonita. Representa quiénes somos y la música por la que luchamos. Estoy muy feliz de trabajar con productores tan talentosos que realmente viven por y para la música.
También vais a lanzar un EP de remixes en junio. ¿Qué puedes contarnos sobre esos tracks?
Ese paquete de remixes nació a partir de una serie de compilaciones benéficas que hicimos durante la pandemia para Sea Watch. Participaron muchísimos artistas emergentes y también nombres consolidados. Me sorprendió muchísimo la respuesta de los productores y la predisposición para colaborar.
Amigos míos también ayudaron en el proceso de mastering y fue una experiencia increible. Me alegra que de alguna manera pudiéramos aportar algo y ayudar a una causa en un momento tan difícil.
Los tracks más exitosos de aquella compilación recibieron un pequeño remaster por parte de Neel y remixes de Luigi Tozzi, Psyk, Dorisburg y míos. Amo ese disco. Además, acabamos de empezar a trabajar con Marius Renard en la fotografía y el diseño visual.
Hablando de tus producciones… Acabas de lanzar un álbum en Going In, el sublabel de The Bunker N.Y. ¿Cómo fue el proceso detrás de ese lanzamiento?
Empecé a trabajar en esa música hace unos dos años, principalmente utilizando hardware, sobre todo mis sintetizadores Moog y el Digitone. Quería explorar algo diferente y construir el proyecto alrededor de jams que hacía en el estudio.
Tenía ganas de hacer un álbum largo, algo más profundo, centrado en emociones y movimientos. Se lo envié a Bryan, con quien ya estaba en contacto, y respondió bastante rápido diciendo que le encantaba el proyecto y quería publicarlo.
Entre mezcla y mastering el proceso duró casi un año, y el disco lleva ya unos dos meses fuera.
También estamos felices de tenerte a ti y al crew de On Board en Laut durante OffBCN. ¿Qué podemos esperar de esa noche y qué experiencia intentáis crear cada vez que lleváis el universo de On Board a un club?
Llevamos ya cuatro años seguidos haciendo Laut, igual que nuestro evento en Else, Berlín. Siempre colaboramos con un sello local y esta vez será junto a Non Series.
Junto a Psyk estaremos reuniendo a Shoal, Zara y a Luigi Tozzi en live. Este evento es muy especial para nosotros y creemos que es súper importante apoyar a las salas pequeñas durante períodos tan importantes como OffBCN. Los clubes pequeños son clave para nuestra escena y es importante devolverles algo.
Salas como Laut parecen esenciales para ciudades como Barcelona: espacios que todavía apoyan realmente una cultura underground cuidada. ¿Cuál es tu relación con Barcelona y con la escena española en general?
De hecho, estaba viviendo en Barcelona cuando empecé a pinchar más seriamente. Clubs como Moog, Laut o Human me dieron mis primeras oportunidades internacionales.
Siempre me encantaron esos clubes pequeños de 200 o 250 personas donde realmente puedes conectar con el público y sentir el feedback directo. Ahí es donde la energía se vuelve una locura. Algunos de mis sets favoritos fueron para apenas 80 personas.
También pasaba muchísimo tiempo en tiendas de discos como Rhythm Control o Discos Paradiso. Y hace años viajaba mucho a Madrid gracias a F-on, que fue una gran inspiración para mí. Era DJ, tenía tienda de discos, un sello increíble y compartíamos gustos muy similares. Me descubrió muchísimo talento español.
Todo aquello fue muy especial para mí. Y por supuesto toda la crew de Paral·lel. Todos esos años en España fueron muy formativos para entender cómo evolucionó mi gusto y mi percepción de la música. Así que sí, España ocupa un lugar muy especial en mi corazón.
¿Cuántos años llevas siendo DJ y cuáles sientes que fueron los mayores desafíos de dedicar tu vida profesionalmente a este camino?
Empecé a los 17 años, cuando compré mi primer equipo con algo de dinero que había ahorrado trabajando en verano. Me gastaba todo en discos jajaja. Aunque sinceramente era bastante mala.
En esa época estaba muy metida en el hard techno, hardcore, free parties y raves en el bosque… todos esos sonidos alternativos que solo podías encontrar en vinilo.
Después, alrededor de los 18 o 20 años, descubrí todos los discos de Plastikman, la música de Detroit, mucho electro y techno, Arpanet… era fanática absoluta.
Luego tuve un gran parón porque empecé a girar por el mundo trabajando como production manager para cantantes y no tenía tiempo para nada más. Retomé el DJing en 2013, coincidiendo con la tienda de discos, y ahí fue cuando volví a tocar frente a público.
A veces es un camino difícil, pero tampoco puedo quejarme: consigo vivir de mi pasión. Sí, tienes que hacer ciertos sacrificios en tu vida personal, pero honestamente nunca sentí que estuviera perdiendo algo.
Siempre sentí que On Board ocupa un lugar muy particular dentro del panorama electrónico actual. Hay techno, ambient, psicodelia, sonidos profundos e hipnóticos, pero también algo muy espiritual atravesándolo todo, sin sonar nunca fácil de etiquetar. ¿Cómo describirías la identidad sonora y filosófica del proyecto?
Diría que, más allá de los BPMs o de hacia dónde se incline cada release, el proyecto siempre tiende hacia sonidos profundos y psicodélicos.
Siempre odié la palabra “hipnótico”, pero supongo que al final también conecta con nosotros. Y para mí, más allá de todo, se trata simplemente de música buena y de calidad hecha con y para el alma.
También formas parte de Nous’Klaer Festival. ¿Cómo es organizar un festival así desde dentro? ¿Sientes que en Países Bajos existe un apoyo institucional real para este tipo de iniciativas culturales y underground?
El equipo está basado en Rotterdam y este año me uní al equipo de programación. Con el tiempo me hice muy amiga de Sjoerd/Oberman, primero porque es una persona increíble y dedicada, pero también porque compartimos una visión muy similar sobre la música.
Trabajar con él es de las experiencias más fluidas que he tenido nunca. Es precioso acompañar a alguien con ideas tan buenas.
El festival es uno de mis favoritos: tiene una capacidad de 2000 o 2500 personas, sigue siendo muy humano, ocurre de día y en un espacio artístico con una atmósfera increíble. Honestamente creo que es uno de los mejores festivales que existen y estoy muy feliz de que me hayan invitado a formar parte.
Organizar algo así junto a un equipo apasionado y motivado es simplemente maravilloso. Requiere muchísimo trabajo de coordinación, pero me encanta. Y sí, en Países Bajos existen muchos programas de apoyo para artistas y festivales, subvenciones y ayudas, y es genial ver eso.
¿Qué artistas, sellos o movimientos te están inspirando más actualmente?
Además de los artistas que represento, que son mi inspiración diaria, los sellos que más estoy escuchando últimamente son Non Series, System Revival, Kynant, Deep Medi, Woozy, AD93 y por supuesto Nous’Klaer.
Dentro del techno me encanta también Instinkt Lab, creo que son increíbles. Amo ese sonido minimalista. También toda la serie Extans Mantra de Sunju Hargun. Absolutamente todo lo que sale en Kontakt Records y las producciones recientes de Sebastian Mullaert.
Todo el trabajo de The Bunker e Interdimensional Transmissions es una inspiración enorme para mí.
En cuanto a artistas: Jo Johnson, Cousin, Pye Corner Audio, Monolake, u-Ziq o Patricia Wolf son algunos de mis favoritos. Y últimamente James K, Laurel Halo, Zemog, Om Unit, Katatonic Silentio, Oklou, Purelink o Perila me parecen súper inspiradores.
La lista podría seguir eternamente.
También siento que la música electrónica está atravesando una evolución interesante, mezclando influencias del pasado con nuevas formas de producción para crear algo híbrido, emocional, oscuro e inmersivo. Desde tu perspectiva, ¿hacia dónde crees que se dirige la escena?
Depende desde dónde lo mires. Creo que, en medio de toda la basura comercial que tenemos que soportar constantemente en redes sociales, también sale música increíble todos los días.
Ahora que producir es mucho más accesible gracias al software, hay gente creando auténticas bombas de dancefloor o piezas ambient maravillosas.
Sí, a veces existe cierta uniformidad en los sonidos, pero dentro de ese enorme espectro siempre aparecen joyas. Constantemente me impresionan productores nuevos o personas que trabajan muchísimo y terminan haciendo música excelente.
Así que sinceramente me mantengo muy positiva respecto al futuro.
Y para terminar, ¿podrías recomendarnos algunos discos o releases recientes que consideres esenciales y que la gente no debería perderse?
Me encantó el último release de Mammo, Lateral. Realmente me emocionó muchísimo.
También The Sacred Rage, dedicado a Beirut a través de Morphine, me parece un lanzamiento muy poderoso que nadie debería perderse.
Y quiero destacar también a dos productores cuya música no puedo dejar de escuchar últimamente: Âsan y Nao Nhil.
