Entrevistamos a Curses
“Todo está conectado. Necesito estar en una banda para mantener la ilusión por ser DJ, y viceversa. Producir es solo el medio para expresar el momento, hasta que llegue la hora de interpretarlo”.
Post-punk, nostalgia synth, technopop, new beat, disco con otra vuelta de tuerca y mucho más confluyen en el universo multifacético de Luca Venezia, más conocido por su proyecto Curses. Entre Berlín y Nueva York, lleva años marcando su propio ritmo tanto con su música en vivo como con su particular visión detrás de las bandejas.
Sobre esa búsqueda y sobre cómo conviven las distintas facetas de su trabajo, nos cuenta: “Todo está conectado. Necesito estar en una banda para mantener viva la ilusión de ser DJ, y viceversa. Producir es simplemente el medio para expresar el momento, hasta que llega la hora de interpretarlo”.
Logramos conversar con él en medio de sus sesiones de estudio y a pocas semanas del lanzamiento de Perfect High. Hablamos sobre su nuevo EP, que verá la luz en Altered Circuits el 14 de septiembre; repasamos algunos de los mejores momentos de su último año, su compilación Next Wave Acid Punx Trois, la influencia de la Ruta del Bakalao y mucho más. Mientras tanto, vamos calentando motores para recibirlo de nuevo este otoño: “Cada vez que pincho allí es memorable. Me encanta el público español: el entusiasmo, la devoción, la pasión. Soy medio italiano, y esa mezcla de romanticismo y punk en la música electrónica es algo que ambas culturas comparten”. Podremos verlo en formato live band el 5 de noviembre en Wolf, Barcelona, y el 6 de noviembre en Sala Nazca, Madrid.
Cuéntanos dónde te encuentras ahora mismo y cómo está todo por allí.
He pasado las últimas semanas en Nueva York dando conciertos y terminando el próximo álbum. La energía aquí vuelve a sentirse muy fuerte. La vida nocturna está en pleno auge desde que Mamdani se convirtió en alcalde; ahora mismo hay muchísimos clubes y fiestas increíbles. Uno de los momentos más memorables del viaje fue la fiesta en Casa Calle. Hice un set de siete horas en el que pude pasar de 110 a 130 BPM y luego volver a bajar hasta los 100 sin perder en ningún momento la conexión con el público.
¿Cuáles han sido tus mejores momentos en lo que va de año?
Ha sido un año bastante loco. Acabo de regresar del Duna Jam en Cerdeña con la banda. No anunciaron el cartel con antelación y tocamos al atardecer en la playa, justo antes de un épico set de shoegaze y psicodelia de otra banda en formato jam session. El festival Ombra también fue memorable: tocamos con el proyecto paralelo Silver Tears, junto a Damian Shilman, y después hicimos un B2B con Andi en el afterparty.
Hablemos de Perfect High, que verá la luz en Altered Circuits en septiembre. ¿Cómo surgió la idea?
Quería hacer un EP enfocado en el club antes del próximo álbum de la banda. Altered Circuits me invitó a lanzar un EP y la idea fue tomando forma a partir de combinar mi amor por el new beat y el disco experimental, manteniendo al mismo tiempo esa actitud de los primeros años del EBM y las vocales punk.
Innershades (Thomas Blanckaert) se puso en contacto conmigo para trabajar en el lanzamiento. Soy fan de sus producciones desde hace tiempo y me encanta el sello, así que no lo dudé ni un segundo.
Tienes como invitada a Andi, quien también aparece en tu serie Acid Punx.
Andi es una gran amiga, una productora increíble y una de mis DJs favoritas. Compartimos gustos similares: un espectro oscuro, amplio pero muy específico, con influencias del goth que también se adentra en el freestyle latino y el synth-pop neoyorquino de los años ochenta y noventa. De hecho, todavía tenemos algunos temas por terminar; esto es solo un adelanto de los temazos que empezamos juntos. Coprodujimos Blasted.
¡Enhorabuena por Next Wave Acid Punx Trois! Chapter 3! ¿Habías imaginado desde el principio convertirlo en una trilogía? ¿Hay algún DJ set de otro artista que consideres esencial?
Este último fue el que más trabajo me dio, pero estoy muy contento con el resultado. No puedo decir qué será lo próximo para Next Wave Acid Punx, pero en cuanto a las recopilaciones, terminarlo como una trilogía se siente muy bien. También he comisariado escenarios y carteles bajo el nombre Next Wave, así que esto no significa el final.
En los shows, muchos artistas jóvenes se acercan a decirme que han descubierto muchísima música nueva gracias a las recopilaciones, y esa es precisamente la razón por la que las hago: compartir mis influencias y, con suerte, inspirar a otros a mantener viva la curiosidad. Cualquier set antiguo de Weatherall es inspirador. También vi una vez una sesión inolvidable de DJ Sneaker en Barcelona, donde pasó con total naturalidad del new beat al dark techno y al italo. Ese tipo de riesgo es lo que me entusiasma.
Mencionas la Ruta del Bakalao como una de tus influencias.
Fue una época increíble para la cultura de club española; ojalá hubiera podido vivirla en primera persona. La conexión sonora entre Shep Pettibone en Nueva York o Razormaid en San Francisco y grupos como Megabeat era muy estrecha. Aprendí a pinchar en los noventa con las caras B —normalmente versiones dub— de discos de latin freestyle. Eran los únicos que podía permitirme entonces, rebuscando entre las cubetas de ofertas.
Los drums, los arpegios, las snares con reverb y el sampling también estaban muy presentes en la música de La Ruta, junto con una fuerte influencia del new wave y el post-punk, así que me sentí atraído por ese sonido desde el principio.
¡Diez años de Ombra International! ¿En qué momento se encuentra actualmente el sello?
Está en pausa o se acabó... No puedo decirlo porque realmente no lo sé. Con tantos proyectos al mismo tiempo, no quería que se estancara ni que siguiera adelante sin fuerza. Tampoco quería forzarlo más allá de su propia esencia. Ya veremos qué sucede, pero fueron diez años realmente inspiradores, en los que conocí a muchísimos artistas emergentes de todo el mundo a quienes todavía hoy me enorgullece llamar amigos.
¿Cuál sería el escenario ideal para un concierto de Curses?
Vi a Brian y Roger Eno actuar en la Acrópolis hace unos años. Dar un concierto allí sería épico.
¿Qué fue lo más difícil que tuviste que superar para poder dedicarte al arte?
Ser fiel a mí mismo y tener paciencia. Antes de Curses tuve otras carreras, y una mala gestión o determinados consejos pueden llevarte más hacia el dinero que hacia el arte. He aprendido a priorizar el arte. La pasión es contagiosa y, si es sincera, el dinero termina llegando de forma natural. Quizá más despacio, pero de una manera mucho más orgánica y espontánea. Eso es lo que le da un carácter atemporal.
¿Planes para el resto del año?
Muchas presentaciones como DJ, además de una gira europea con la banda este noviembre. También me uniré a Boy Harsher durante su gira y haré algunos conciertos con Marie Davidson. Ahora mismo estoy mezclando el próximo álbum y terminando un EP para Sound Metaphors.
