Domus Audio: El valor de aprender con criterio
Domus Audio nace en Barcelona como un espacio donde la identidad sonora, el proceso creativo y la comunidad vuelven al centro de la educación electrónica
La saturación de la formación musical hoy en día hace que, a menudo, el ruido eclipse al contenido de valor. En medio de tutoriales rápidos, fórmulas repetidas y promesas de éxito rápido, se vuelve cada vez más necesario un espacio que priorice el oficio, la paciencia y el día a día en el estudio.
Bajo esa premisa opera Domus Audio. Detrás del proyecto están Kev Williams y Marvio, dos DJs, productores y profesores que han diseñado este ecosistema no como una simple escuela, sino como un lugar de diálogo para la comunidad electrónica. Con una propuesta que abarca desde sample packs muy cuidados hasta mentorías uno a uno, su objetivo es claro: ayudar al artista a encontrar su propio sonido y a madurar su criterio.
Nos sentamos a charlar con ellos para descubrir el origen del proyecto, su filosofía y el papel que juega la educación en la evolución de la música electrónica.
Nos gustaría saber un poco cómo fue el nacimiento de Domus.
Domus comenzó de una manera casi inconsciente en 2022, cuando ambos llegamos a Barcelona para establecernos y comenzar una nueva etapa. Desde ese primer momento nos hicimos muy amigos, y también entablamos una gran relación con personas y artistas como Gespona, Amadori, Martín Cozar, Djolee, Last Men On Earth, Hylia y Liebig, por mencionar algunos.
Cada vez que nos reuníamos, lo único que hacíamos era hablar de música, de tracks, de recursos a la hora de producir, de eventos y de todo lo relacionado con la música electrónica. Y un día, con toda esa información circulando, nos preguntamos: ¿por qué no volcamos todo esto en un espacio donde podamos compartirlo con más gente?
Así empezó Domus, a finales de 2024 y principios de 2025.
¿Quiénes están detrás de Domus Audio?
Nosotros, los fundadores, somos Kev Williams (Soft Division) y Marvio, ambos productores musicales, DJs y docentes.
Kev, que ahora también trabaja bajo el alias Soft Division, está desarrollando una nueva identidad sonora en la que explora con mayor profundidad el IDM, breaks y el ambient, buscando tender un puente entre la música electrónica de escucha y la de club. Se presenta en formatos live e híbridos, entendiendo ambos espacios como distintas formas de conectar esa narrativa sonora con el público.
Marvio viene desarrollando una etapa muy activa como productor y docente. También trabaja en mixing y mastering para otros artistas y es fundador y miembro del colectivo y sello discográfico Amancay. Ha publicado música en sellos como Get Physical y Renaissance, y su música también ha sido remezclada por artistas de gran trayectoria como Acid Pauli, Oliver Koletzki y Shall Ocin.
¿En qué momento sintieron que hacía falta crear Domus Audio? ¿Hubo algún punto de inflexión concreto?
Sentimos que hacía falta crear Domus cuando vimos que toda esa información podía compartirse con otras personas. Con el tiempo, nos dimos cuenta de que el contenido de esas conversaciones podía ser realmente útil para muchas personas que quizá están solas o carecen de este tipo de información.
Muchas personas desean iniciarse en este camino de la producción y el arte, y nosotros queremos estar ahí para acompañarlas, ofrecerles herramientas y recursos, y ayudar a que su proceso creativo sea sostenible.
El punto de inflexión fue entender que no queríamos limitarnos a enseñar producción musical, sino construir un espacio que acompañe de verdad al artista en su desarrollo.
Entonces, vienen de la práctica real como artistas y profesores. ¿Qué les frustraba del modelo educativo existente?
Nos frustraba que muchas propuestas se quedaran demasiado en lo técnico o en lo genérico. Se suele enseñar a usar un software, pero no siempre a tomar decisiones artísticas. Se habla de “hacer tracks”, pero no de construir una voz propia ni una identidad a través de la música.
También echábamos de menos un enfoque más cercano a la realidad del proceso creativo y menos atado a fórmulas rígidas o repetitivas. En otras palabras, tratamos de que nuestros alumnos disfruten durante el aprendizaje.
¿Por qué deciden definir Domus como un “ecosistema” y no simplemente como una plataforma educativa?
Por varios motivos. Para empezar, porque Domus no nace solo para impartir contenido, sino para conectar distintas capas de valor: formación, inspiración, herramientas, comunidad y contacto real. No es un catálogo de cursos; es un entorno en el que un productor puede aprender, descubrir referencias, acceder a recursos y sentirse parte de una cultura.
Por otra parte, actualmente estamos impartiendo nuestro primer workshop, y en él les pedimos a los alumnos que los proyectos en los que estaban trabajando por su cuenta los terminen desarrollando en colaboración con otro alumno. Esto también forma parte del ecosistema que imaginamos, ya que buscamos que las personas interactúen entre sí y compartan conocimiento, técnicas y distintas maneras de entender la música.
Además, queremos incorporar a nuestro equipo docente artistas de diferentes géneros, para que puedan compartir su conocimiento con la gente y enriquecer la enseñanza. Actualmente, Abuk y Djolee, artistas de Melodic House & Techno, ya forman parte de Domus, y en los próximos meses seguiremos incorporando nuevos artistas.
Hablan mucho de identidad sonora. ¿Cómo se enseña algo tan intangible como tener un sonido propio?
No se enseña como una receta, porque no existe una fórmula única. Lo que sí se puede hacer es crear las condiciones para que aparezca. Eso pasa por escuchar mejor, analizar referencias con profundidad, entender por qué te atrae cierto sonido, aprender a tomar decisiones de manera consciente y trabajar desde la emoción, no solo desde la técnica.
La identidad sonora aparece cuando el productor deja de imitar y empieza a elegir con intención.
También hacemos mucho énfasis en lo emocional, en hacer música para crear algo original desde el sentimiento. Muchas veces, por trabajar frente al ordenador, nos olvidamos de eso, pero conectar con los sonidos y luego plasmar esa conexión en la música hace que las composiciones tengan mucho más valor.
¿Un buen sample pack puede cambiar realmente la dirección creativa de un productor?
Sí, absolutamente. Un sample pack no es solo un conjunto de sonidos; debe ser un disparador creativo, una fuente de recursos que ayude al productor a hacer música. Puede abrir una puerta a la hora de construir la identidad sonora de la que hablábamos antes, también puede cambiar la energía de una sesión o incluso resolver bloqueos creativos.
Pero el valor real no está solo en la calidad de los sonidos, que también es muy importante, sino en la visión que los sostiene. Un buen sample pack inspira porque tiene una personalidad clara.
Nosotros hemos creado uno de 450 sonidos, que nos llevó aproximadamente dos meses de trabajo. Fueron varias sesiones sentándonos a experimentar con las máquinas que tenemos en nuestro estudio. Fue una experiencia realmente muy bonita.
Después tenemos el sample pack de Abuk, artista argentino con lanzamientos en sellos como Get Physical, Stil vor Talent y Renaissance, que consta de 250 sonidos y marca claramente su identidad sonora.
De aquí a final de año lanzaremos otros tres sample packs: uno de Reezar, artista italiano que acaba de publicar música en Innervisions; otro de la cantante Apo Lucia, que estará centrado en vocales originales; y una colaboración con artistas del sello portugués Ritmo Futuro.
Hablan de crear puentes dentro de la cultura electrónica. ¿Cómo se materializa eso en Domus?
Se materializa conectando herramientas y conocimientos con artistas y personas de distintas partes del mundo que comparten una misma pasión: la música electrónica. Queremos ayudarles a crear y a crecer juntos.
Eso puede ocurrir a través de colaboraciones, contenidos educativos, los sample packs, las masterclasses y los proyectos compartidos. También significa tender puentes entre la parte más artística y la parte más práctica de la producción.
Queremos que Domus funcione como un punto de encuentro entre escenas, generaciones y maneras distintas de entender la música.
¿Qué papel juega la mentoría frente al aprendizaje más “pasivo”, como cursos o vídeos?
La mentoría tiene un valor distinto porque acelera el proceso y lo vuelve más personal. Un curso puede dar el conocimiento, pero la mentoría ayuda a aplicarlo directamente al caso de la persona, a corregir sus propios errores, a ordenar prioridades y a tomar decisiones con más claridad.
La diferencia principal es que la experiencia se vuelve completamente personalizada. Y en la música esto es muy importante, porque muchas veces no falta información; lo que falta es acompañamiento, criterio y feedback real.
A su vez en este primer workshop, construimos un track de principio a fin y mostramos nuestro proceso creativo mientras los alumnos iban desarrollando sus propios tracks al mismo tiempo. También es nuestra intención seguir trabajando con este formato, ya que forma parte de la comunidad que queremos desarrollar.
¿Qué les gustaría que fuese Domus Audio dentro de 3 o 5 años?
Nos gustaría que Domus Audio se convirtiera en una referencia real dentro de la cultura electrónica, no solo por la calidad de su contenido, sino también por la comunidad que queremos construir y por el impacto que buscamos generar en los artistas.
Queremos que se perciba como un lugar donde se forman productores con identidad y personalidad, donde nacen proyectos reales y donde la formación tiene una dimensión cultural, no solo funcional.
¿Qué consejo le darían a alguien que quiere dedicarse seriamente a la música electrónica hoy?
Que tenga paciencia y que no busque atajos ni siga modas pasajeras. Lo más importante es construir una identidad propia, desarrollar una visión artística y disfrutar genuinamente del proceso.
Es fundamental aprender técnicas y herramientas, sí, pero también escuchar música, salir, conocer nuevos artistas y seguir descubriendo. Ahí es donde realmente empieza la formación.
Y, sobre todo, entender que una carrera en la música electrónica no se construye únicamente con talento. También requiere constancia, perseverancia, disciplina, pasión y un amor real por esta forma de arte.
¿Tienen planes de expandir el proyecto más allá de lo digital?
Sí. Aunque el punto de partida es digital, la visión no se limita a eso. Nos interesa que Domus también pueda existir en formatos físicos y presenciales: encuentros, sesiones, workshops, listening sessions, colaboraciones con espacios, lanzamientos y experiencias que hagan tangible la comunidad.
La idea es que la marca tenga una presencia real en la escena. Vamos paso a paso.
Más información en su pagina web https://domusaudio.com/
