Conversamos con Me siento Extraña
El colectivo queer que fortaleció el concepto de comunidad en la escena barcelonesa a través de los lunes
Antes del club, primero vino el lunes
En 2019, en un bar queer del centro de Barcelona, Verushka Sirit y Maia Jenkinson decidieron que los lunes podrían tener un toque especial. No pensaban en simplemente montar alguna fiesta puntual. La idea más bien era crear un punto de encuentro semanal donde la comunidad FLINTA*
de Barcelona pudiera simplemente estar, conectar con la música y conocerse entre elles. De esos lunes nació Me Siento Extraña, un colectivo fundado por Verushka y Maia, y respaldado por sus DJs residentes y colaboradores: Meritxell de Solo, Hello Sasy, Coolkid 2000 y Anaco, que con tiempo y esfuerzo salió de un bar y creció hacia los clubs, festivales y a otras ciudades de Europa. MSE ha tenido la oportunidad de contar con grandes nombres de la escena como: James K, Chloé Caillet, Dana Montana, Shanti Celeste, Peach, Surf2Glory Bambii, Pureblast, In2stellar entre otres, y a su vez ha servido como plataforma para otros proyectos queer-emergentes, sin perder la intención principal, que es: “el espacio importa más que el espectáculo”.
Cinco años después sus fundadoras siguen aún sin faltar (casi) ningún lunes (el día del apagón, que era lunes, fue insalvable). “Me parece absolutamente loco que hayamos podido sostener un proyecto durante cinco años sin faltar” me cuenta Verushka con una mezcla de orgullo y asombro, como si ella misma no terminara de creérselo aún viviéndolo desde adentro.
En 2023 tuve la oportunidad de conocerlas en un contexto que ellas mismas habían creado.
Esta vez no era formato de lunes, sino formato club en la Sala Upload. En la sala pequeña había Soft Karaoke, y en la main room sonaba música electrónica. Se trataba de uno de esos espacios donde, de repente, caes en la cuenta de que estás entre tu gente sin que nadie te lo haya tenido que decir. Eso es exactamente lo que MSE ha construido en Barcelona, y se podría resumir así: es un lugar que se siente tuyo antes de que puedas explicar por qué.
Sentadas en La Monroe, un bar del Raval, una tarde de martes conversábamos las tres. Maia y Verushka hablan como piensan, en paralelo completando las frases, riéndose de lo que la otra dice antes de que termine de decirlo. Llevan más tiempo construyendo MSE que el tiempo que muchas parejas llevan juntas. “Nos conocimos, empezamos a salir y seis meses después nació MSE”, cuenta Maia, “tuvimos un hije muy pronto, algo muy típico de lesbianas ;)”.
LO QUE NADIE VE EL LUNES POR LA NOCHE.
Detrás de cada lunes hay un martes, un miércoles y un jueves de correos, búsqueda de DJs, noches de diseño y de investigar qué proyectos FLINTA* están haciendo cosas interesantes en el mundo. Verushka es la que está detrás de todo esto, todos los días. Descubriendo, conectando, aplicando a festivales que parecen imposibles pero son más cercanos de lo que creían. “Cuando pasó lo del WHOLE Festival (BER) fue como, vamos a escribirles a ver si sale” recuerda Verushka, “Y nos dijeron que conocían el proyecto y nos concedieron espacio dentro del festival”. Es un proyecto autogestionado que no ha recibido ayuda financiera de nadie, y que aun así lleva cinco años siendo uno de los referentes de la escena queer de Barcelona. “Que pasen cosas como lo del WHOLE es como un regalito de vida” dice Maia. Es un poco la magia de la intención y la energía que se invierte en el proyecto, que el universo te lo devuelve en conexiones, personas y oportunidades increíbles. También crearon el BINGO4THEM, un bingo mensual que hacen los lunes donde todo lo recaudado va destinado a proyectos comunitarios como una casa rural en la montaña para personas trans y migras, operaciones de reasignación de género, etc. Los premios son donaciones de varios proyectos locales de Barcelona y forman parte de una red de cuidado construida sobre bingos, comunidad y buena voluntad.
*FLINTA: mujeres, lesbianas/bisexuales, personas intersex, no binarias, trans fem/masc y agénero.
MSE empezó como un lunes lésbico, pero eso duró poco. No porque cambiara la intención, sino porque la realidad les abrió el marco. “Al principio le comenté a Maia: como soy bisexual, ¿qué tal si pensamos algo que nos incluya a más personas?”, cuenta Verushka. Fue ahí cuando, después de investigar y repensar el espacio, llegaron al término FLINTA* (mujeres, lesbianas/bisexuales, personas intersex, no binarias, trans fem/masc y agénero), que sentían que encajaba mucho mejor con quienes eran y con su entorno. “Si dices que es un lunes lésbico, solo van a venir lesbianas. ¿Y cuántas bisexuales han venido después a decirnos que nunca se habían sentido parte de la comunidad queer, porque en ese momento no estaban relacionándose con personas de la comunidad?”
EL ESPACIO Y SUS LÍMITES.
Ahí está el corazón de lo que MSE representa, que no es un espacio solo para quien ya sabe quién es, sino para quien todavía lo está descubriendo y para todo aquel que se sienta extrañe. “Tú tienes deseo y curiosidad. Eso es todo lo que vale” dice Maia con una convicción que no necesita más explicación. “Los lunes originaron Me Siento Extraña, y eso nos llevó a replantearnos que si queríamos pasarlo bien otros días de la semana y hasta tarde teníamos que ir a un club. Y que si queríamos esa misma atmósfera en un club, podíamos tenerla.” No fue un salto, fue una extensión natural de la misma intención. Si el espacio pequeño funcionaba tan bien, el grande también podía funcionar, siempre y cuando la comunidad y el cuidado sean prioridad. Con esa misma lógica también aprendieron a elegir los espacios donde llevan el proyecto. “Al principio queríamos ocupar todos los espacios posibles, pero hay muchos lugares que no están preparados para nosotres. Si hablamos de comunidad, tiene sentido que pongamos la comunidad por delante de todo.” Han dejado de ocupar espacios, no como declaración, sino simplemente porque no tenía sentido seguir ahí. El cuidado de los espacios y la comunidad es esencial para el completo disfrute de la música y no todos los espacios respetan esos códigos. De ahí surge Safe Amorx, un awareness team creado precisamente para velar porque los espacios nocturnos sean espacios más seguros para todes.
INTENCIÓN Y COMUNIDAD.
Lo que más me sorprende de MSE no es todo lo que han construido, sino el cómo. Un colectivo que funciona sin reuniones de equipo, sin plan a seis meses, sin estructura formal, pero que lleva cinco años sin fallar creando una gran comunidad. Lo que sí tienen son roles que fueron encontrando solos y una sinergia que le da motor a todo. Maia está más en los lunes, encargada de la parte social, con ese don de hacer que cualquier persona que entre se sienta parte de algo desde el primer momento, esa cercanía y comodidad que te da ganas de volver y ser parte de la comunidad. Verushka, además de ser una DJ residente del colectivo, se enfoca más en el diseño del universo visual, en los clubs, en los festivales, y en esa búsqueda constante de proyectos, artistas y comunidades que nutren el ecosistema de MSE. “Yo espero en casa a que Maia vuelva los lunes para que me cuente a quién conoció”. Y eso resume bastante bien cómo funciona todo. Un colectivo donde cada parte sabe lo que hace, donde no hay acuerdos sino una visión totalmente compartida de lo que debe ser un espacio seguro.“Somos personas que no están en conflicto”. Y cómo se nota. No existe la tensión, hay coordinación de dos personas que llevan tanto tiempo haciendo algo juntas que ya no necesitan discutirlo. Porque cuando el espacio se construye con intención real, la comunidad se sostiene y se expande sola.
SER CASA.
Verushka es de Venezuela, dato que importa más de lo que parece en una escena que todavía está aprendiendo a verse a sí misma desde el sur global. “Quiero que haya siempre esta representación y que el espacio se sienta que es un espacio para todes, que se vean otros cuerpos, vivencias, y en el club se escuchen otros sonidos, y que a pesar de estar en Europa, se sienta que hay un poco de mi identidad ahí también”. MSE ha sido un punto de encuentro para toda una red de proyectos y DJs latinas en Barcelona como Latineo, Club Expansivo, o Sinsync, que es una escuela de DJs para gente FLINTA*, que también son proyectos que comparten algo más que la música. “Son mis amigues, y para mí son casa. Hablamos el mismo idioma, nos entendemos. Muchas somos migrantes en Europa, venimos de realidades distintas donde hemos tenido que hacer muchísimo para estar aquí, para sostenernos. Y si Me Siento Extraña puede ser ese espacio para mi gente, y además ayudarlas a crecer profesionalmente, eso me llena muchísimo”. Maia, que es de origen catalán/neozelandés, lleva años construyendo este puente de comunidad cultural desde adentro: “los lunes también están para amplificar voces, dar espacio a quien no lo tiene y entre todes crear una comunidad que nos da energía y fuerza”.
LO QUE SIGE PARA MSE.
El pasado marzo se celebró un conversatorio con varias mujeres importantes de la industria de la música: Futura Artists, una agencia de bookings FLINTA*, Reinventar la noche, una red de apoyo y recursos pensada por y para DJs y profesionales del sector musical, y la booker del SOUNDIT, una de las fi estas más relevantes de Barcelona. El debate era claro: ya no es opción seguir haciendo las cosas como se han hecho. “Quiero pensar que llegará un momento en el que no incluir a mujeres en la programación ni a personas FLINTA* en los carteles será simplemente inaceptable” dice Verushka, “Es muy fácil caer en ‘es que no pincha con vinilo’ como si eso fuera solamente el criterio”. Y si algo explica por qué la escena electrónica de Barcelona suena como suena hoy, Verushka lo resume mejor que nadie: “Hay un interés en la industria por los colectivos, les DJs y los proyectos que se mueven en la contracultura. El underground queer creó cosas súper interesantes y eso se expandió. Lo puedes ver en los grandes clubes, en los festivales, y es parte importantísima del tejido que sostiene la escena de la electrónica en Barcelona durante todo el año”. Estamos aquí, dice, redefiniendo cómo se vive la música electrónica. No solo a nivel de sonido, sino de cómo se experimenta el club y cómo se experimenta la noche. El consejo que nos dejan es bastante sencillo: “Ten une amigue FLINTA*. Si tienes a alguien cerca que pueda entender lo que está pasando, tú también podrás entenderlo. Pero si lo tienes lejos, son realidades que probablemente nunca llegues a ver ni a comprender”.
