Busqueda Menú
Home Últimas noticias Menú

Valhalla nació en Barcelona en 2018 de la mano de Andrea Castells y Rivellino como respuesta a un vacío específico dentro del clubbing local. Su base es el melodic house, techno y el progressive house. El proyecto empezó construyendo comunidad desde clubs pequeños y contextos claramente underground, apostando por una curaduría paciente que con el paso del tiempo amplió el alcance, lenguaje visual y dimensión de la marca sin desplazar el foco central: la música y la experiencia de pista.

Bajo el concepto de ‘modern underground paradise’, la marca trabaja hoy en una lectura contemporánea del club como espacio inmersivo, donde sonido, visuales y narrativa conviven sin eclipsarse.

Valhalla nace en Barcelona, pero no parece pensada solo para el circuito local. ¿Qué hueco concreto queríais cubrir cuando empezasteis el proyecto?

Valhalla nace en el 2018 con una idea bastante clara: había un vacío en Barcelona para el melodic house & techno y el progressive house, que en ese momento no era un sonido especialmente representado en la ciudad, y sentimos que había público para ello. Empezamos como un colectivo pequeño, muy local, pero desde el principio existía la intención de que creciera y mirara hacia fuera.

Durante todos estos años hemos tenido el placer de poder acoger a artistas como Joris Voorn, Jimi Jules, Undercatt, Kevin De Vries, Adam Ten, Mita Gami, Ivory, Nandu y OMRI. En el inicio pusimos bastante enfoque en el progressive house, trayendo a artistas que hoy son referentes del género, como Mariano Mellino, Cid Inc, Kamilo Sanclemente o Dmitry Molosh, entre muchos otros. Empezamos en clubs pequeños y muy underground y así fuimos creando comunidad y experiencia.

Con el tiempo, Valhalla ha evolucionado hacia una marca más consolidada, pero sin perder nunca el foco principal: la música. Hemos ampliado algo el espectro sonoro, siempre manteniéndonos fieles a unas raíces melódicas, profundas y grooveras. Después de showcases en Colombia, Argentina o Ibiza, este año el objetivo es seguir expandiendo Valhalla a nivel internacional.

Definís Valhalla como “modern underground paradise”. ¿Qué significa eso en la práctica, más allá del claim?

En la práctica, se traduce en crear un espacio donde la gente pueda olvidarse del mundo durante unas horas y simplemente disfrutar. Mezclamos referencias mitológicas con tecnología avanzada, visuales inmersivos y una selección musical moderna, fresca y cuidada. Entrar en Valhalla debería sentirse como apagar el ruido exterior y dejarse llevar.

En la mitología nórdica, Valhalla es el paraíso al que llegan los guerreros tras morir en combate: un lugar de celebración constante, libertad absoluta y desconexión total. Esa idea nos sirve como punto de partida, pero reinterpretada desde un prisma contemporáneo y underground, lejos de clichés vikingos.

Decís que Valhalla es un destino para quienes buscan una energía underground más refinada. ¿Cómo se construye esa comunidad sin caer en elitismos?

Es una pregunta muy actual, sobre todo en un contexto donde muchos clubs están cada vez más centrados en la venta de mesas VIP y donde el marketing está teniendo cada vez más importancia. Cuanto más crece Valhalla, más conscientes somos de la responsabilidad de proteger la esencia underground de la que venimos.

Para nosotros no debería importar cómo vistes para entrar a un club, aunque sabemos que la realidad hoy en día no siempre lo pone fácil. Lo único verdaderamente importante es la actitud. Buscamos gente con buen raver etiquette: inclusiva, respetuosa, que cuide de los demás y que venga a entregarse de verdad en la pista. La comunidad se construye desde la energía compartida, no desde el estatus. Por mucho que la fiesta sea un club con mesas VIP, nuestra intención es que sea la mesa más underground de tu vida jaja.

Si alguien entra por primera vez a Valhalla dentro de un año, ¿qué debería sentir diferente respecto a hoy?

Debería sentirse más inmerso desde el primer minuto. Más detalles tecnológicos, más capas, más momentos inesperados. Trabajar más en la identidad de la marca para que, independientemente de en qué club o ciudad estés, sientas de inmediato que estás en Valhalla. Nuestra intención es que la gente salga del club al amanecer con esa sensación de “buah ¿qué locura fue esa?” que se te queda grabada.

Sentimos que ahora mismo Valhalla ya tiene una base sólida: una identidad clara, una línea musical que funciona y una comunidad increíble. El siguiente paso es llevar todo eso un nivel más allá y potenciar el wow factor para realmente consolidarnos, tanto dentro como fuera de Barcelona, como una marca referente de la innovación pero siempre respetando las raíces y los valores ravers de donde venimos.

Dentro de todo lo que rodea a Valhalla (sonido, visuales, espacios), ¿qué es lo que más cuidáis para que una noche funcione de verdad?

Hablamos mucho de inmersión, visuales, luces y sorpresas, pero siempre volvemos a lo esencial: la música. Es, sin duda, lo más importante y lo que más cuidamos. Todo lo demás existe para acompañarla y potenciar aún más la experiencia global.

Ponemos muchísimo foco en la curaduría de los lineups, buscando coherencia, narrativa e innovación en cada noche. Nos gusta adelantarnos y apostar por artistas en el momento justo antes de explotar, y también jugar con géneros diferentes, como podrían ser el indie dance o el afro house, para no encasillarnos en uno sólo. Nos encanta sorprender y nos movemos cómodamente en esa línea fina entre las estrellas del mañana y los nombres que ya han dejado huella, siempre intentando evitar caer en lo obvio o demasiado establecido.

Siguiente página.
Cargando...
Cargando...